La Fuerza Bruta del Cariño
Me levanté escuchando a mi mujer cantar en la ducha. Normalmente no me gusta cómo canta. Alguna vez se lo dije y no le cayó bien. Hoy me gustó. No sé porqué. Se lo dije y se puso contenta y me aclaró que era una canción medio desconocida de Charly.Apuré un capuccino listo aguado, una tostada con queso blanco y a peregrinar a Flores por última vez. Este año renové el DNI y cambié el domicilio a Olivos, muy a pesar de mi miedo a que alguna vez por eso deba entrar en un loop infernal, como el “convenio multilateral de ingresos brutos”.Iba a tomar el Mitre hasta Barrancas pero no había cómo sacar boletos. Nadie en las ventanillas y las máquinas para amortiguar mi subsidio con 0,80 pesos no andan. Esto pasa hace por lo menos un año.Me fui a Libertador a tomar el 29. Llegó al toque. Pagué con la SUBE. Un gran paso. En Barrancas me bajé y subí al 113 ramal Bolivia. También con el SUBE, que ya es común desde hace meses. Estaba escuchando el disco nuevo de Yonderboi (un músico húngaro impecable) y como me conmueve hasta las lágrimas el primer tema, me puse a traducirlo. Quedó esto:
Desarrollo sustentable
Quiero creer en la nobleza del espíritu humanoQuiero creer que los horrores de los que somos testigo y la miseria que sentimos es momentánea,La manifestación del sonajero mortal de un demonio oscuro.Un demonio que ha marchado despiadadamente por demasiado tiempo.Quiero creer que ya no vamos a ser seducidos por sus falsas promesas,y como resultado cayó para no volver a levantarse.Quiero creer que le vamos a dar a la bestia un entierro decente, y le vamos a dar el respeto que no se merece.Quiero creer que vamos a celebrar su deceso desperdigando semillas por todos lados,Y de ninguna manera buscar venganza como él hubiera querido.Quieto creer que en esta nueva gloria que alcanzamos, ninguna nueva bestia ocupará su lugar otra vez.Y que podremos sostenernos solos,Orgullosos, pero al mismo tiempo lo suficientemente sabios para no permitir que este sentimiento nos lleve al fracaso.Quiero creer que podemos reconocernos entre nosotros, ser amigos, amarnos los unos a los otros,Y estar convencidos de que estos sentimientos crecerán,Un universo bondadoso expandiéndose sin fronteras.Quiero creer que nos vamos a merecer plenamente nuestro lugar en este nuevo Edén.Quiero creer.Quiero creer todas estas cosas.Quiero creer todas estas cosas y más.Pero me agarraste en un mal momento,Y no puedo.
Así estoy. Quiero creer y no puedo. El viernes fui al cumpleaños de la hermana de mi mejor amigo. Ultrakirchnerista ella. Un rato antes habíamos cenado en casa de mi amigo, que hace un tiempito convive con su novia, ultrakirchnerista también. Había un acuerdo tácito de no hablar de política para no pelearnos. Mi amigo vota a Cristina-Amado para evitarse problemas conyugales-familiares. Su otra hermana también abrazó el credo, junto con su marido. Lo entiendo en el fondo. Está rodeado. Lo cómico es cuando comparten alguna anécdota. Ellas trabajan en el Estado directa o indirectamente: Pami, Anses, Mecon, Madres, productora satélite. Son parte de la burocracia kirchnerista y, como tales, están expuestas al comportamiento miserable de cualquier burocracia. El viernes su novia me contaba que estaba mal porque sus compañeros le envidiaban su macbook nueva.- ¡Que bajón! Yo estaba convencido de que ya había llegado El Hombre Nuevo - arranqué con un toreo solapado.Cuando llegó la pizza me tiró un “¡Cómo está la corpo!”. Uh. Zombie mode on. I won’t shed a tear for Clarín, mi estimada. Hablemos de otra cosa. Israel por ejemplo. Imposible. El-pobre-pueblo-palestino-sometido versus la carta orgánica de Hamas. Por suerte en la mesa había otro amigo anarco-jipi que divagó sobre el poder y la charla se deshizo en nerdadas del estilo “colonizar el espacio”.Ya en el cumpleaños el tema de conversación por suerte eran los preparativos de mi casamiento y la luna de miel. Algunos igual insistieron con hablar de las elecciones. La hermana de mi amigo me preguntó a quién iba a votar.- Binner. Pero corto boleta para diputados de la Coalición Cívica.No llegué a explicarle que no la puedo ver a Bullrich y que en realidad lo único que motiva mi voto es que Fernando Iglesias conserve su banca para que los twitterforajidos que lo insultan a diario y organizaron el #shutdownferiglesias sientan algún pesar. Es más fuerte para mí eso a que la izquierda meta un diputado.
Me despedí cerca de las 3. Cuando la saludé a la novia de mi amigo me abstuve de pedirle que no se afanara boletas de Binner como hizo en las primarias. Calculo que con el reto de mi amigo debe haber sido suficiente.
(ezequiel baum, via submissions)









